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Fibrtomía gradual, el tratamiento del ictus.

El tratamiento del Ictus con fibrotomía gradual

El ictus, ACV, derrame cerebral, trombosis o embolia es una de las enfermedades que afectan al cerebro de forma más frecuente. Básicamente se trata de un problema en los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. Se denomina hemorragia cerebral si se trata de un derrame en un vaso del cerebro o de tipo isquémico o infarto cerebral si se trata de una arteria que se obstruye por la presencia de un coágulo. 

Si bien suele llegar de improviso y muchos de los factores de riesgo , no son modificables. Factores como el tabaquismo, niveles alto de colesterol, consumo excesivo de alcohol, dietas ricas en sal o enfermedades del corazón, sí son factores a los que prestar atención para la debida prevención.

Cuando se sufre un ictus, el daño cerebral adquirido puede ser irreparable y dejar secuelas graves, que repercutan de forma notable en la calidad de vida de los afectados. Después de un ictus, aproximadamente un tercio de los pacientes se recupera totalmente, otro tercio queda con secuelas y otro tercio fallece.

La detección precoz es importante y en buena medida es la clave para evitar las secuelas posteriores. Hay varios síntomas para detectar un ictus.

  • Pérdida de fuerza en la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.

  • Trastornos de la sensibilidad, sensación de “acorchamiento u hormigueo” de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.

  • Pérdida súbita de la visión parcial o total, en uno o ambos ojos.

  • Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, lenguaje que nos cuesta articular y ser entendido.

  • Dolor de cabeza de inicio súbito, de intensidad inhabitual y sin una causa aparente.

  • Es posible que aparezca una sensación de vértigo intenso, desequilibrio, inestabilidad incluso una caída brusca, pero si se acompañan de cualquiera de los síntomas descritos con anterioridad.

Las primeras horas tras el inicio de los síntomas son claves; cuanto más rápido se actúe, habrá más probabilidades de recuperación y menos de quedar con secuelas o de morir. Por otro lado, el tratamiento actual para los infartos cerebrales sólo funciona durante las primeras tres horas desde la aparición de los primeros síntomas. Una vez transcurrido este intervalo de tiempo, el tratamiento pierde eficacia.

Tras el ictus pueden quedar secuelas físicas que dependiendo del caso, han de tratarse a nivel multidisciplinar la labor de su neurólogo, médico rehabilitador, fisioterapeutas, logopeda, terapeuta ocupacional son fundamentales para una adecuada rehabilitación.

¿Cómo puede ayudar la fibrotomía gradual en el tratamiento del ICTUS, ACV o infarto cerebral?

La fibrotomía gradual al ser un tipo de cirugía a nivel muscular o miofascial, no puede ayudar en la recuperación en un primer momento. Una vez pasado un tiempo de recuperación y trabajo por parte del paciente y cuando los problemas de falta de equilibrio, pie equino, difcultades en la marcha o manipulación, llegan a un punto de estancamiento, es posible intervenir con éxito al paciente.

La fibrotomía gradual, puede ser útil para maximizar el avance de otras técnicas de rehabilitación del ictus. El tratamiento del pie equino, dará estabilidad al paciente, interviniendo los músculos implicados y con fibrosis instaurada. En este cado el objetivo de la fibrotomía gradual es conseguir la mejora o desaparición del pie equino, con un mínimo riesgo y un bajo nivel de traumatismo. Podríamos decir lo mismo de otras secuelas, una falta de extensión de rodilla tratada con fibrotomía gradual, permitirá una mayor estabilidad, con el tratamiento de los músculos aductores o isquiotibiales. El objetivo de la fibrotomía gradual en este caso, es permitir una mayor amplitud del paso en pacientes que han sufrido un ictus. En el caso de miembros superiores, la fibrotomía gradual es efectiva para la mejora de la manipulación y la extensión de brazo u hombro. Al tratarse de una microcirugía, el nivel de traumatismo es mínimo y los tiempos de recuperación son cortos. La fibrotomía gradual permite tratar los músculos faciales, permitiendo la mejora de la deglución, el habla e incluso la expresión propia.

Las ventajas de este tipo de cirugía son las mismas que para el resto de pacientes. La fibrotomía gradual tiene un nivel muy bajo de traumatismo, el instrumental utilizado está diseñado específicamente para esta técnicas quirúrgia y es de dimensiones muy pequeñas. No ser requiere una inmovilización posterior y la recuperación es muy rápida en comparación a otros tipos de cirugías.

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